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¿Es más útil el inglés británico o el americano?

A menudo, nos preguntamos qué inglés deberíamos aprender: el británico o el americano. El primero es el que se enseña en las escuelas, el que se considera más “puro”. Al que se le da más popularidad a la hora de aprender inglés en el extranjero, que, al fin y al cabo, también es así porque ofrece mayor facilidad a la hora de viajar. Al menos, desde España.

Expertos de Cambridge English han tenido en cuenta este fenómeno y lo han estudiado desde distintos puntos de vista y herramientas que ayudan a facilitar el aprendizaje del mencionado idioma, y han analizado el uso de la ortografía, el vocabulario y los acentos, entre otros aspectos principales para usar esta lengua en cualquier parte del mundo.

Los acentos

El acento no es tan importante como la capacidad para comunicarnos en el idioma. Por ejemplo, se puede hablar una variante estándar del inglés (teniendo en cuenta que el británico y el norteamericano son sólo dos de ellas) y contar con una variedad de acentos. La cuestión está en que no existe un acento correcto o incorrecto; la realidad es que hay habilidades lingüísticas que posibilitan la comunicación según el nivel del hablante.

El vocabulario

El idioma inglés es uno de los que cuentan con mayor número de palabras. Por ejemplo, la palabra “big” (grande) tiene más de 50 sinónimos. El diccionario sigue siendo, como cabe esperar, imprescindible para dominar el vocabulario de una lengua. Sin embargo, se recomienda el uso de un o monolingüe, que definan la palabra en lugar de traducirla.

La ortografía

Seguramente, sabrás que el inglés británico y el americano ofrecen, a menudo, normas de ortografía distintas para las mismas palabras. Por ejemplo, en “organise” y “organize”; “practise” y “practize”, “color” y “colour”. Sin embargo, en Australia y Nueva Zelanda se usa la forma británica para algunas palabras, y la norteamericana, para otras.

En realidad, no importa si preferimos escribir o hablar en inglés británico o americano. Lo que sí deberíamos hacer es, al contrario que en estos dos casos, escoger una de las modalidades y ceñirse a ésta, en lugar de ir variando de americano a británico en el mismo escrito o discurso.

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