dientes

La relación entre trenes y dientes

Hace algún tiempo leíamos que tras un estudio en Nueva York, se llegaba a la conclusión de que uno de los objetos más olvidados en los vagones de trenes y metros, eran… los dientes. En concreto, dentaduras postizas. Una muestra más de la curiosa relación que se establece desde hace lustros entre trenes y dientes, y que vamos a desglosar en otros dos puntos más, amén del que os acabamos de contar.

Dentaduras postizas olvidadas en los trenes

Lo dicho. En palabras de William Bonner, supervisor de la sección de objetos perdidos del Transporte Público en la ciudad de la Gran Manzana, cada semana se recuperan como mínimo dos o tres dentaduras postizas olvidadas en el transporte público. Precisamente para evitar estos problemas es por lo que clínicas como Abaden Dentistas apuestan por prótesis dentales de gran calidad, por vía de una recomposición integral de calidad y cómodas para no invitar a sacarse la dentadura a la mínima de cambio.

Los dientes de león: habituales de las vías

Las reconocibles flores que se conocen como dientes de león son un tipo de vegetación habitual en las vías de trenes. En primavera, es habitual ver entre los raíles esta pintoresca flora amarilla favorecida por las características de la construcción de una vía. Que por cierto, para según qué tipología de las mismas (los trenes cremallera) sus traviesas obtienen directamente el nombre de diente.

Trenes-dentistas en la Alemania nazi

Atención a esta curiosidad que descubre, ejem, el NO-DO: pese a lo tendencioso de su mensaje soterrado, descubre un recurso muy exitoso en la Alemania de mediados de los 40. En tan belicosa época, era difícil encontrar un dentista en pie en aquellas ciudades más afectadas por la guerra, así que algunos vagones de trenes fueron reconvertidos a improvisadas clínicas dentales. Os dejamos con el vídeo para que lo veáis:


De un modo u otro (y sin entrar en debates morales –es evidente que los trenes de la Alemania nazi tenían también otras finalidades menos humanitarias), extrañamente se ha establecido una relación histórica entre trenes y dientes. ¿Se os ocurren más paralelismos? ¡Esperamos vuestros comentarios!